Pedir la mano de la persona amada es uno de los actos de mayor entrega que existen. Es decirle al mundo, y sobre todo a Dios: "He encontrado a quien mi alma buscaba para caminar hacia la santidad". El anillo de compromiso no es un lujo, es una promesa grabada en metal y piedra.
Representa la disposición a amar en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad. Es un recordatorio diario de que la búsqueda ha terminado para dar paso a la construcción de un proyecto común bendecido por el Creador.
Encuentra ese anillo de compromiso único que exprese tu "Sí" definitivo y tu confianza en la Providencia divina.