"Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre". La indisolubilidad del matrimonio no es una imposición, sino un don. Es la garantía de que el amor puede vencerlo todo. Saber que el vínculo es sagrado nos da la seguridad para entregarnos sin reservas.
En un mundo de relaciones desechables, el matrimonio católico se alza como un faro de esperanza, mostrando que el amor "para siempre" es posible con la ayuda de la Gracia.
Sellen este vínculo sagrado con argollas de matrimonio que perduren tanto como su promesa.
En un mundo de relaciones desechables, el matrimonio católico se alza como un faro de esperanza, mostrando que el amor "para siempre" es posible con la ayuda de la Gracia.
Sellen este vínculo sagrado con argollas de matrimonio que perduren tanto como su promesa.